El coworking en el diseño interior: cómo aplicarlo en las empresas
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24 May El coworking y sus efectos en el diseño de interior

El coworking es un término cuyo uso cotidiano se estableció a finales del siglo XX. No obstante, esta necesidad de trabajo colaborativo tiene una dilatada trayectoria histórica. Ya en textos del siglo XVII se habla de él en referencia al trabajo que, de forma colaborativa, llevaba a cabo Dios con sus ayudantes. Pero fue en 1995 cuando se empezaron a crear en Berlín  los primeros espacios físicos de diseño interior donde los usuarios trabajaban bajo un mismo techo, de una forma concentrada o hub, aunque pertenecieran a empresas o sectores diferentes.

Además de ahorrar costes en sedes y oficinas se consigue generar redes de interactuación, salen proyectos en común y se fomenta un trabajo colaborativo, la esencia del coworking.

Desde entonces esta forma de trabajar, de relacionarse y de aprovechar el interiorismo se ha expandido por el mundo, sobre todo en aquellas empresas emergentes o start-up, creadas por jóvenes entre 20 y 35 años que tienen una nueva forma de ver la vida y los negocios.

El coworking y su efecto en el diseño de interior

La petición y las necesidades del coworking han llevado a los arquitectos, diseñadores e interioristas a adaptarse a este nuevo nicho de mercado. De este modo, y sobre todo en antiguas naves industriales o en nuevas construcciones de oficinas, se han creado estos espacios abiertos, con multitud de mesas de gran tamaño y con espacios para la reflexión, el diálogo y también la vida en común.

A la hora de crear y acondicionar este tipo de espacios es importante saber cuáles son las tendencias y las previsiones a corto y medio plazo. Una de las más importantes es la creación y desarrollo del coworking de nicho. Es decir, una serie de personas relacionadas, por ejemplo, con el sector del marketing online, se unen en un espacio para desarrollar sus respectivas empresas o start-up, logrando aunar esfuerzos y reducir gastos.

Estos espacios de coworking están dejando de ser algo propio de autónomos o Pymes.

Las grandes empresas se han fijado ya en los beneficios que generan, tanto en ahorro como en el dinamismo y en el buen ambiente que se crea, y se van sumando a ellos. Por tanto, habrá que diseñar espacios mayores de coworking donde las grandes empresas se sientan cómodas.

En los espacios de coworking no hay que pensar solo en las mesas de trabajo. Aquí socializar es importante y por eso hay que generar lugares de encuentro con sofás, salas de juego, sin olvidar la cocina, de concepto abierto, así como espacios verdes para relajarse y recargar las pilas.

Como puedes ver, el coworking va cada vez a más. Afecta al interiorismo de empresas y tiene multitud de ventajas. ¿Te plantearías llevar tu empresa a uno de estos lugares?

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